Subí las escaleras bastante nerviso. Me ajusté la varita dentro de la toga, me sudaban las manos. Quizás sabría si era posible volver a mi tiempo. Esperaba que así fuera.
Me apresuré por los pasillos hasta que llegué a la escultura y dije “mermelada de piña“. Pronto subía las escaleras de caracol hasta la puerta del despacho. Podía escuchar voces dentro, pero estaba tan nervioso que me paré un segundo sin saber cómo llamar a la puerta, que estaba ligéramente abierta.
La doctora Lemonfield me recibió con una sonrisa y me invitó a pasar al despacho, donde Albus estaba de pie junto a un hombre al que no había visto antes. Llevaba una toga oscura y guantes a juego. Me invitaron a sentarme, como en la primera ocasión que me había reunido con Dumbledore y Lemonfield algunas semanas atrás. Pero la diferencia es que esta vez me sentía más preparado. Había aprendido muchas cosas y había tenido muchas experiencias en las últimas semanas. Estaba agotado, pero tenía la esperanza de poder volver a mi tiempo, quizás, en pocas horas.
- Ah, Pablo, Bienvenido- me dijo Albus con una sonrisa. – Ya conoces a la doctora Lemonfield - nos saludamos con una sonrisa- y este es el doctor Anx I. Expecting.- Le saludí y el asintió con la cabeza sin prestar mucha atención.
- Tenemos novedades- me dijo la doctora Lemonfield. Yo miré a Albus, que sonreía. – Aunque ha costado mucho, desde el ministerio hemos descubierto cómo hacer que el pasamanos… el traslador te devuelva a tu tiempo.-
Quería saltar con emoción, ilusionado porque podría volver a mi casa y a mi tiempo. Lo necesitaba. Estaba desesperado por hacerlo.
- Entonces… ¿Cuándo? – les miré con entusiasmo.
- Mañana – respondió Albus – tenemos que prepararnos pues no va a ser un viaje fácil.- Albus hablaba de la situación que se estaba viviendo con los contínuos ataques que se venían sucediendo. The Daily Prophet contaba ya más de cien ataques. La situación era peligrosa.
- Estaré preparado- respondí yo… ¡Ya estaba listo!
- La doctora Lemonfield y el doctor Expecting nos acompañarán en este viaje- dijo el professor- Primero iremos al Ministerio y desde allí a la estación.-
- Debemos ser muy cuidadosos – dijo la doctora Lemonfield- sabemos que el Traslador fue puesto ahí por una razón. Por todos los medios intentarán llegar a nosotros… a tí, para que les abras esa puerta en el tiempo. Ninguna precaución será excasa - dijo.
- Esto no es un juego- dijo el doctor Expecting, que se había mantenido callado hasta ese momento. Su voz era muy grave y lenta- Estamos hablando de un tipo de magia de la que tú sólo no podrías ni soñar defenderte.-
- Anxious, tendremos un equipo de profesorado experto, tendrémos cuidado- respondió el professor Dumbledore a las palabras de Expecting.
- Te protegeremos en todo momento- me dijo la doctora Lemonfield con una sonrisa y más relajada que aquella primera vez que la había visto.
El resto de la reunión fueron detalles. Expecting parecía incómodo ante la ilusión compartida por Dumbledore y Lemonfield conmigo y mi viaje de vuelta a casa. Sinceramente, no voy a decir que me diera igual, pero pronto no tendría que preocuparme, estaría de vuelta a casa. Era muy emocionante y ¡yo ya estaba impaciente!